Epicondilitis y Epitrocleitis
¿Qué es?
- Epicondilitis lateral o «codo de tenista»: inflamación o degeneración de los tendones extensores del antebrazo en su inserción en el epicóndilo lateral del codo (principalmente el extensor radial corto del carpo)
- Epitrocleitis o «codo de golfista»: afecta a los tendones flexores y pronadores que se insertan en el epicóndilo medial del codo (principalmente el pronador redondo y flexor radial del carpo)
Ambas son formas de tendinopatía por sobrecarga, más que inflamaciones agudas, y suelen aparecer por movimientos repetitivos de muñeca y codo.
Causas y factores de riesgo
- Movimientos repetitivos de agarre o extensión/flexión de muñeca (deporte, bricolaje, trabajo manual)
- Uso excesivo del ratón o teclado
- Levantar peso con el codo extendido
- Mal gesto deportivo en tenis, pádel o golf
- Factores como falta de reposo, mala ergonomía o debilidad muscular
Síntomas comunes
- Dolor localizado en la cara lateral (epicondilitis) o medial (epitrocleitis) del codo
- Dolor al extender o flexionar la muñeca contra resistencia
- Disminución de la fuerza de agarre
- Irradiación del dolor hacia el antebrazo
- En casos avanzados: dolor constante e incluso en reposo
Diagnóstico
- Exploración clínica específica (test de Cozen, test de Mill, test del pronador)
- Ecografía musculoesquelética: útil para valorar engrosamiento, hipoecogenicidad o microdesgarros
- RMN en casos persistentes o si se sospechan lesiones asociadas
Opciones de tratamiento
Conservador (primera línea):
- Reposo relativo y modificación de actividades
- Fisioterapia: masaje profundo, excéntricos, EPI o neuromodulación
- Crioterapia o termoterapia local
- Antiinflamatorios tópicos u orales en fase aguda
- Uso de ortesis o cinchas de descarga
Infiltraciones (en casos que no responden a tratamiento habitual):
- Corticoides: alivio rápido pero riesgo de recidiva si se abusa
- Plasma rico en plaquetas (PRP) o factores de crecimiento
- Ácido hialurónico peritendinoso
- Terapias combinadas ecoguiadas para mejorar la precisión
Cirugía (rara vez necesaria):
- Indicada solo si fracasa el tratamiento conservador prolongado (>6 meses)
- Desbridamiento del tendón degenerado y reinserción
- Puede hacerse abierta o por artroscopia
Recuperación y rehabilitación
- En casos leves: recuperación en 4–6 semanas
- Con PRP o tratamientos regenerativos: mejoría progresiva en 6–12 semanas
- Tras cirugía: rehabilitación más prolongada (3–4 meses) con fortalecimiento progresivo
- Importante readaptar los gestos deportivos o laborales
Prevención
- Calentamiento adecuado antes del deporte o esfuerzo
- Fortalecimiento de antebrazo, muñeca y hombro
- Mejorar técnica deportiva y ergonomía laboral
- Evitar sobreuso sin descanso adecuado
- Uso de cinchas preventivas en casos de predisposición
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