Síndrome Subacromial (Síndrome de Impingement)
¿Qué es?
El síndrome subacromial es una causa frecuente de dolor en el hombro, producido por el pinzamiento o roce repetido entre los tendones del manguito rotador (especialmente el supraespinoso) y el arco óseo del acromion cuando se eleva el brazo.
Este roce genera inflamación, tendinitis, y en casos avanzados, roturas tendinosas.
Causas y factores de riesgo
- Acromion curvo o en gancho (forma anatómica predisponente)
- Movimientos repetitivos por encima del hombro (deporte, trabajo físico)
- Debilidad o desequilibrio muscular escapular
- Degeneración del tendón por envejecimiento
- Bursitis subacromial crónica
Síntomas comunes
- Dolor en la cara lateral o anterior del hombro
- Empeora al levantar el brazo o dormir sobre ese lado
- Sensación de «enganche» o bloqueo en ciertos ángulos
- Limitación progresiva del rango de movimiento
- Debilidad en la elevación del brazo
Diagnóstico
- Exploración clínica: test de Neer, Hawkins, Jobe
- Ecografía para valorar bursitis o tendinitis
- Resonancia magnética (RMN) si se sospechan lesiones asociadas del manguito rotador
- Radiografía para valorar el tipo de acromion y descartar artrosis acromioclavicular
Opciones de tratamiento
Conservador:
- Reposo relativo y modificación de actividad
- Antiinflamatorios orales o locales
- Fisioterapia dirigida: movilidad, corrección postural, fortalecimiento escapular
- Infiltración subacromial (en casos seleccionados): corticoides o terapias biológicas (PRP, ácido hialurónico)
Quirúrgico:
Indicado cuando no hay mejoría tras 3–6 meses de tratamiento conservador o si existe lesión estructural asociada.
Descompresión subacromial artroscópica:
- Procedimiento mínimamente invasivo mediante artroscopia
- Consiste en limar o remodelar el acromion (acromioplastia) para crear más espacio subacromial
- Se retira la bursa inflamada y se tratan tendones dañados si es necesario
- Permite resolver el roce que causa el dolor y prevenir lesiones mayores
Recuperación y rehabilitación
- Movilización precoz tras la cirugía
- Dolor controlable desde los primeros días
- Rehabilitación dirigida durante 6–12 semanas
- Recuperación funcional completa habitual en 2–3 meses
- Retorno progresivo al deporte o trabajo físico según evolución
Prevención
- Fortalecer el manguito rotador y estabilizadores escapulares
- Mantener una buena postura de hombros y cuello
- Evitar sobrecargas o gestos repetitivos mal realizados
- Tratar precozmente cualquier tendinopatía del hombro
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