Fascitis plantar

¿Qué es?

La fascitis plantar es una inflamación o degeneración de la fascia plantar, una banda de tejido conectivo que va desde el talón hasta los dedos del pie, y que actúa como soporte del arco plantar.

Cuando esta estructura se sobrecarga, puede inflamarse o lesionarse, causando un dolor muy característico en la zona del talón (especialmente al apoyar el pie por la mañana o tras estar mucho tiempo sentado).

Fascitis plantar

Causas y factores de riesgo

  • Aumento brusco de actividad física (caminar, correr, deportes de impacto)
  • Uso de calzado inadecuado (sin sujeción, sin amortiguación)
  • Pies cavos o planos
  • Sobrepeso u obesidad
  • Trabajo prolongado de pie
  • Acortamiento de la cadena posterior (gemelos/isquiotibiales)

Síntomas comunes

  • Dolor en la parte inferior del talón, especialmente en los primeros pasos del día
  • Sensación de «piedra en el talón» o pinchazo al apoyar
  • Dolor que mejora con el movimiento, pero reaparece tras reposo
  • En fases avanzadas, dolor persistente al caminar o incluso en reposo
  • Puede coexistir con espolón calcáneo (aunque no es la causa del dolor)

Diagnóstico

  • Diagnóstico clínico mediante exploración (dolor a la presión en la zona de inserción)
  • Ecografía: visualiza engrosamiento e inflamación de la fascia
  • Resonancia magnética: en casos resistentes o para descartar otras causas
  • Radiografía: útil para detectar espolones si hay sospecha

Opciones de tratamiento

Conservador (90% de los casos se resuelven sin cirugía):

  • Estiramientos diarios de fascia y gemelos (clave)
  • Masaje con pelota, botella congelada o fisioterapia manual
  • Calzado adecuado con buena amortiguación
  • Plantillas personalizadas o soporte de arco
  • Medicación antiinflamatoria (si hay dolor agudo)
  • Férulas nocturnas en casos más resistentes
  • Reducción temporal de la actividad física de impacto

Tratamientos complementarios:

  • Ondas de choque extracorpóreas: alta eficacia en fascitis crónica
  • Infiltraciones: corticoides (casos selectivos, no repetidas) o plasma rico en plaquetas (PRP) como opción regenerativa
  • Todo preferiblemente guiado por ecografía

Cirugía (rara vez necesaria):

  • Indicada solo en casos muy rebeldes tras >6–12 meses de tratamiento
  • Requiere valoración especializada y rehabilitación postoperatoria
Tratamiento fascitis plantar

Recuperación y rehabilitación

  • La mayoría mejora en 6–12 semanas con tratamiento adecuado
  • La constancia en los estiramientos y uso de calzado adecuado es fundamental
  • El retorno a la actividad debe ser progresivo
  • Importante mantener el tratamiento preventivo incluso tras la mejoría

Prevención

  • Uso de calzado adecuado, especialmente al hacer deporte
  • Evitar caminar descalzo en superficies duras
  • Control del peso corporal
  • Estiramientos tras la actividad física
  • Corrección de alteraciones de la pisada con plantillas si es necesario

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