Esguince de tobillo
¿Qué es?
El esguince de tobillo es una lesión de los ligamentos que estabilizan la articulación del tobillo, causada por un movimiento brusco o forzado, como una torcedura o mal apoyo. Suele producirse al invertir el pie (doblarse hacia dentro), lo que afecta sobre todo al ligamento lateral externo.
Existen distintos grados según la severidad de la lesión: desde distensión leve hasta rotura completa del ligamento.
Tipos de esguince:
- Grado I: distensión o estiramiento del ligamento (leve)
- Grado II: rotura parcial del ligamento (moderado)
- Grado III: rotura completa del ligamento (grave), con inestabilidad
Causas y factores de riesgo
- Actividad deportiva (fútbol, baloncesto, running…)
- Superficies irregulares o resbaladizas
- Calzado inadecuado
- Debilidad muscular o falta de propiocepción
- Antecedentes de esguinces previos
Síntomas comunes
- Dolor en la parte lateral o medial del tobillo
- Hinchazón y hematoma
- Dificultad para apoyar el pie o caminar
- Sensación de inestabilidad
- En casos graves: chasquido audible en el momento de la lesión
Diagnóstico
- Exploración clínica: test de cajón anterior, inversión forzada, palpación
- Ecografía: útil para valorar rotura parcial o total de ligamentos
- Radiografía: para descartar fractura asociada (según criterios de Ottawa)
- RMN: si hay sospecha de lesión osteocondral o afectación ligamentosa compleja
Opciones de tratamiento
Conservador (mayoría de casos):
- Protocolo RICE (Reposo, Hielo, Compresión, Elevación) en las primeras 48–72 h
- Vendaje funcional o férula en función del grado
- Descarga parcial con muletas (Grado II–III)
- Medicación antiinflamatoria
- Fisioterapia fundamental: movilización progresiva, reentrenamiento propioceptivo, ejercicios de fuerza y equilibrio, prevención de recaídas
Casos especiales (roturas completas o lesiones asociadas):
- Inmovilización prolongada
- Infiltraciones si hay sinovitis o dolor persistente
- Cirugía (muy poco frecuente): reservada para esguinces crónicos con inestabilidad persistente, o lesiones ligamentosas múltiples
Recuperación y rehabilitación
- Grado I: 1–2 semanas
- Grado II: 3–6 semanas
- Grado III: 6–10 semanas o más, dependiendo del tratamiento
- Reeducación propioceptiva y fortalecimiento son claves para evitar recidivas
Prevención
- Fortalecimiento de la musculatura peronea y estabilizadora
- Uso de calzado deportivo adecuado
- Entrenamiento propioceptivo (ej. bosu, plataforma inestable)
- Vendajes preventivos en deportes de contacto si hay antecedentes
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