Protrusiones y hernias discales
¿Qué es?
Las protrusiones y hernias discales son alteraciones de los discos intervertebrales que se producen cuando el disco se desplaza más allá de su límite normal, presionando estructuras cercanas como las raíces nerviosas. Esto puede generar dolor lumbar o ciático, hormigueo, debilidad o sensación de corriente en una pierna.
- En una protrusión, el disco se abomba sin romperse
- En una hernia, el núcleo del disco se desplaza hacia fuera a través de una fisura del anillo fibroso
Ambas pueden comprimir el nervio ciático y provocar dolor irradiado por la pierna (ciática o radiculopatía).
Localización frecuente:
- Zona lumbar baja (L4-L5 y L5-S1): más común por ser la zona de mayor carga
- También pueden presentarse en la columna cervical (cuello), aunque el dolor se irradia hacia los brazos en ese caso
Causas y factores de riesgo
- Degeneración natural del disco con la edad
- Movimientos repetidos de flexión/extensión de columna
- Esfuerzos de carga sin técnica adecuada
- Sobrepeso, sedentarismo o falta de tono muscular
- Malas posturas mantenidas (trabajo de oficina, conducción…)
Síntomas comunes
- Dolor lumbar localizado o irradiado hacia glúteo, muslo o pierna (ciática)
- Hormigueo, quemazón o entumecimiento en el trayecto del nervio afectado
- Debilidad en la pierna o pie, dificultad para caminar o levantar objetos
- Dolor al toser, estornudar o hacer esfuerzos
- En casos graves: pérdida de control de esfínteres (urgencia médica)
Diagnóstico
- Historia clínica y exploración física neurológica (reflejos, fuerza, sensibilidad)
- Resonancia magnética lumbar: prueba de elección para visualizar discos y nervios
- Radiografía para descartar otras causas mecánicas
- Electromiografía si hay dudas en la afectación nerviosa
Opciones de tratamiento
Conservador (primera línea):
- Reposo relativo (no encamamiento prolongado)
- Fisioterapia activa y progresiva
- Analgésicos, antiinflamatorios y fármacos neuromoduladores (pregabalina, gabapentina, etc.)
- Ejercicios para estabilizar la zona lumbar y fortalecer el core
- Reeducación postural y ergonomía
Infiltraciones:
- En casos de ciática persistente o intensa, puede realizarse infiltración epidural o radicular selectiva guiada por imagen
- También pueden usarse bloqueos facetarios si hay dolor axial asociado
Cirugía (en casos seleccionados):
- Indicada si: hay déficit neurológico progresivo (pérdida de fuerza); no hay mejora tras tratamiento conservador durante 6–12 semanas; hay compromiso severo de calidad de vida
- Procedimientos: Microdiscectomía o discectomía endoscópica; en algunos casos, fusión vertebral si hay inestabilidad asociada
Recuperación y rehabilitación
- La mayoría de los casos mejoran sin cirugía
- Con un buen tratamiento, los síntomas suelen mejorar en semanas
- Importante reintegrarse a la actividad física con ejercicios controlados
- La fisioterapia y el ejercicio son claves para evitar recaídas
Prevención
- Mantener una buena higiene postural
- Fortalecer la musculatura lumbar, abdominal y glútea
- Evitar el sobrepeso y el sedentarismo
- Usar técnicas adecuadas para levantar cargas
- Alternar posiciones si se pasa mucho tiempo sentado o de pie
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