Condromalacia y patología condral
¿Qué es?
La condromalacia rotuliana es una lesión del cartílago que recubre la parte posterior de la rótula. El cartílago pierde su suavidad y elasticidad, se reblandece o se fisura, provocando dolor en la parte anterior de la rodilla, especialmente con el movimiento.
También puede referirse de forma más amplia a patología condral en otras zonas articulares (cóndilos femorales, platillos tibiales).
Causas y factores de riesgo
- Desalineaciones de la rótula o alteraciones en su movilidad
- Sobrecarga repetitiva (correr, subir escaleras, cuclillas frecuentes)
- Déficit de fuerza o desequilibrio muscular del cuádriceps
- Traumatismos directos
- Laxitud ligamentosa o factores genéticos
- Displasia rotuliana o inestabilidad previa
Síntomas comunes
- Dolor anterior de rodilla, especialmente al subir/bajar escaleras o al estar mucho tiempo sentado («signo del cine»)
- Crujidos o chasquidos al mover la rótula
- Sensación de presión o incomodidad con la flexión prolongada
- En casos más avanzados: limitación funcional o derrame articular ocasional
Diagnóstico
- Exploración física (test de compresión rotuliana, desplazamiento medial-lateral)
- Radiografía en proyección axial de rótula
- Resonancia magnética (RMN): útil para valorar el estado del cartílago y zonas afectadas
- En algunos casos: artroscopia diagnóstica
Opciones de tratamiento
Conservador (la mayoría de los casos):
- Fisioterapia específica para realinear la rótula y fortalecer cuádriceps
- Corrección de técnica deportiva y ergonomía
- Infiltraciones intraarticulares: ácido hialurónico, PRP, factores de crecimiento
- Antiinflamatorios o condroprotectores orales
Quirúrgico (si hay lesiones cartilaginosas avanzadas o inestabilidad asociada):
- Condroplastias o técnicas regenerativas (microfracturas, membranas, implantes)
- Realineación de la rótula o liberación lateral en casos con alteración estructural
- En lesiones mayores: técnicas de reconstrucción condral o transplantes osteocondrales
Recuperación y rehabilitación
- En tratamiento conservador: mejora progresiva con ejercicios guiados
- Tras cirugía: recuperación variable según la técnica (de 4 semanas a varios meses)
- Rehabilitación centrada en control del movimiento, fortalecimiento y movilidad
Prevención
- Fortalecimiento y equilibrio muscular, especialmente del cuádriceps e isquiotibiales
- Evitar sobrecargas repetitivas y corregir gestos deportivos
- Control del peso corporal
- Evaluación biomecánica si se practica deporte de forma intensa o se han tenido síntomas previos
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