Luxación e inestabilidad de rótula

¿Qué es?

La inestabilidad rotuliana ocurre cuando la rótula (hueso anterior de la rodilla) se desplaza o se sale de su posición normal al moverse, provocando una luxación o subluxación (desplazamiento parcial). Esto puede causar dolor, bloqueo o sensación de fallo en la rodilla.

Puede ser aguda (tras un traumatismo) o crónica/recurrente (por laxitud, displasia o mala alineación).

Luxación de rótula

Causas y factores de riesgo

  • Luxación previa de rótula
  • Displasia femoropatelar (alteración ósea congénita)
  • Alineación anormal de las piernas (genu valgo, torsión femoral, rotación tibial)
  • Laxitud ligamentosa generalizada
  • Lesión del ligamento patelofemoral medial (MPFL)
  • Cuádriceps débil o descompensado
  • Deportes con giros, saltos o cambios de dirección

Síntomas comunes

  • Sensación de inestabilidad o fallo al caminar o girar
  • Dolor en la parte anterior de la rodilla
  • Episodios de luxación (la rótula «se sale» hacia fuera)
  • Inflamación tras los episodios
  • Rótula que se desplaza fácilmente al tacto o con maniobras clínicas

Diagnóstico

  • Exploración física con test de movilidad rotuliana, aprehensión y desequilibrios musculares
  • Radiografía axial de rótula para valorar la posición y displasia
  • Resonancia magnética (RMN) para evaluar lesiones ligamentarias (MPFL), cartílago o displasia troclear
  • En algunos casos: TAC para estudio óseo más detallado

Opciones de tratamiento

Conservador (en casos leves o tras primer episodio):

  • Reposo, hielo y vendaje compresivo
  • Fisioterapia específica para reeducación de la rótula
  • Fortalecimiento del cuádriceps, especialmente del vasto medial
  • Órtesis o rodilleras estabilizadoras

Quirúrgico (casos recurrentes o con alteraciones estructurales):

  • Reconstrucción del MPFL (ligamento estabilizador medial)
  • Osteotomías correctoras si hay displasia o mal alineación ósea
  • Realineación extensor o técnicas combinadas según el caso
Inmovilización de la rodilla tras cirugía por luxación de rótula

Recuperación y rehabilitación

  • En tratamiento conservador: mejora en 4–8 semanas
  • Tras cirugía: inmovilización inicial seguida de movilización controlada
  • Rehabilitación progresiva durante 2–4 meses; vuelta al deporte entre 4 y 6 meses según evolución

Prevención

  • Fortalecer la musculatura del muslo y glúteos
  • Evitar gestos bruscos o mal apoyados
  • Corrección de alteraciones biomecánicas (plantillas, fisioterapia)
  • Rodilleras específicas en actividades de riesgo si hay antecedentes

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