Cirugía protésica

Consiste en la sustitución parcial o total de una articulación dañada por una prótesis (implante artificial), con el objetivo de recuperar la movilidad y aliviar el dolor.

Se recomienda cuando existe artrosis avanzada u otras enfermedades articulares (como necrosis avascular, secuelas traumáticas o artritis inflamatorias), que provocan un deterioro funcional importante y anatómico irreparable y que no mejoran con tratamiento conservador.

Las articulaciones más frecuentemente tratadas con prótesis son:

Prótesis rodilla
Rodilla
Prótesis de cadera o rodilla
Cadera
Prótesis hombro
Hombro
Prótesis mano
Mano

¿En qué consiste?

Se realiza en quirófano, bajo anestesia raquídea o general. El procedimiento consiste en resecar las superficies articulares dañadas y colocar una prótesis biocompatible fijada al hueso.

El tipo de prótesis (cementada, no cementada, parcial o total) se elige en función de la edad, calidad ósea y patología del paciente.

La duración media de la intervención oscila entre 60 y 90 minutos, y habitualmente se comienza la movilización en las primeras 24 horas.

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Beneficios

Riesgos y complicaciones

La selección adecuada del paciente y el seguimiento postoperatorio son clave para minimizar estas complicaciones.

Proceso de recuperación y rehabilitación

El paciente suele permanecer ingresado entre 1 y 3 días.

La fisioterapia comienza habitualmente al día siguiente de la intervención.

La recuperación funcional completa puede llevar entre 1 y 3 meses, según el tipo de prótesis y la condición física previa.

Se recomienda evitar movimientos bruscos o esfuerzos intensos durante las primeras semanas.

El seguimiento médico y la adherencia al programa de rehabilitación son esenciales para el éxito a largo plazo.

Recuperación con fisioterapia de la artroscopia
Fisioterapia de recuperación de prótesis

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura una prótesis?
La mayoría de las prótesis actuales tienen una duración estimada superior a 15 años. La vida útil depende sobre todo de la articulación, tipo de implante y actividad del paciente.
Sí, aunque deben evitarse deportes de impacto. Se recomiendan actividades como caminar, nadar, ciclismo estático o yoga, siempre con el visto bueno del especialista.
El procedimiento se realiza bajo anestesia, y en el postoperatorio se aplican protocolos de control del dolor eficaces. El malestar suele ser leve y bien controlado.
Depende del tipo de cirugía y del trabajo del paciente. Por lo general, conducir puede retomarse tras 4 a 6 semanas, y la reincorporación laboral varía entre 6 y 12 semanas.
En caso de desgaste o aflojamiento, puede plantearse una cirugía de recambio protésico. Este procedimiento es más complejo pero también ofrece buenos resultados si se realiza correctamente.